LA VERDADERA HISTORIA DE LOS REYES MAGOS

sábado, 3 de enero de 2009

Por cortesía de ANNA GERMA.

Esta bonita historia es para ayudarnos a contar la verdad sobre los Reyes Magos a nuestros hijos. Espero que os guste. Un abrazo.





Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- Papa?

- Sí hija, cuéntame.

- Oye, quiero... que me digas la verdad.

- Claro, hija. Siempre te la digo – respondió el padre un poco sorprendido.

- Es que... - titubeó Blanca.

- Dime, hija, dime.

- Papa ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero solo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Mis amigas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y
tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú que crees, hija?

- Yo no se, papá… Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como mis amigas dicen eso, pues estoy hecha un lio.

- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...

- ¿Entonces es verdad? - cortó la niña con los ojos humedecidos -. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen - respondió el padre cogiendo las dos manos de Blanca...

- Entonces no lo entiendo papá.

- Siéntate, Blanca, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla - dijo el padre, mientras le señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de la duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y feliz que… Melchor, el más anciano de los Reyes, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que son.

- ¡OH, sí - exclamó Gaspar -. Es una buena idea, pero será muy difícil de realizar. No seremos capaces de llevar regalos a tantos millones de niños de todo el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:

- Queridos Reyes Magos, os agradezco vuestros regalos, y…

Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo.

Decidme: ¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡OH, Señor! - dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.

Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes, no existen tantos.

- No os preocupéis por eso - dijo Dios -. Yo os voy a dar, no uno; sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? - dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? - preguntó Dios.

- Sí claro, eso es fundamental - asintieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, Sí… eso es lo que exigiríamos a un paje - respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?

Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban sus regalos… en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres serán vuestros pajes, y en vuestro nombre, y de vuestra parte regalaran a sus hijos los regalos que han pedido. Y mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se hará como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para comprender, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, para las futuras Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba del cariño hacia ellos.

Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos han recibido sus regalos.

Cuando el padre de Blanca terminó de contar la historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde algún lugar los tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.

1 comentario

  1. preciosa historia, es la manera mas linda que jamás he oido de no decepcionar a un niño cuando saben o se les cuenta la realidad de los reyes magos...gracias por compartirla....ñu

    ResponderEliminar

 

MENSAJE DE PUMJ


TU ERES UNA PIEZA IMPORTANTE EN ESTE MUNDO,TU GRANITO DE ARENA ES IMPRESCINDIBLE. PARTICIPA, CORRE LA VOZ, ENVIA, EXPLICA, APORTA TODO LO QUE CONSIDERES OPORTUNO. CUANTA MAS PERSONAS NOS IMPLIQUEMOS MAS AVANZAREMOS HACIA UN MUNDO JUSTO. GRACIAS Y UN ABRAZO.

Google+ Followers